Escapada a Valladolid.

El fin de semana pasado y aprovechando que era mi aniversario de boda pensé en hacer una escapadita rápida a alguna ciudad cercana y que costara poco tiempo llegar.

Opté por Valladolid.

A la capital vallisoletana, desde Madrid y gracias al AVE, se llega en una hora y cuarto.

Decidí hacer una noche solamente y salir a primera hora e la mañana el sábado para aprovechar todo el día y volver a Madrid a la hora de comer.

A las 10.15 salimos de Chamartin y a eso de las 11.20 llegamos a Valladolid Campogrande.

Como era pronto y seguramente la habitación el hotel no estaría lista, comenzamos la visita turística nada más salir de la estación. La idea era ir haciendo una ruta hasta llegar al hotel, hacer el check-in, dejar la mochila y seguir periplo hasta la hora de comer, para después de comer continuar visita aprovechando al máximo las horas de estancia.

https://goo.gl/maps/6GoTrPc3JAH2

A escasos metros de ella se encuentra el bonito parque de Campogrande, donde además de un espléndido estanque donde podemos contemplar docenas de aves, nos encontramos «paseando» tranquilamente por él, ejemplares de pavos reales. Poco antes de salir encontramos un escudo floral de Valladolid y unos metros delante la estatua a José Zorrilla.

Atravesando el parque llegamos hasta la Academia de Caballeria, bonito Palacio renacentista que es visitable con cita previa.

Volviendo sobre nuestros pasos, cruzamos el puente de Isabel la Católica sobre el Pisuerga, hasta llegar a «la Cúpula del Milenio», pabellón para eventos traído desde la Expo de Zaragoza.

Desde allí seguimos nuestro camino hasta llegar a nuestro hotel, el NH Balago, funcional y moderno hotel, situado fuera del bullicio del centro e la ciudad, pero a tan sólo 15 minutos a pie de la Catedral.

 

Dejamos la mochila en la habitación, nos refrescamos y continuamos para ver la «playa de Valladolid», la playa de las Moreras, cruzando está vez el Puente Mayor. Estamos hablando de un espacio a orillas del Pisuerga y junto a un parque, que tiene su auténtica arena y donde los vallisoletanos aprovechan el buen tiempo para tomar el sol y bañarse en el río.

Caminando por el parque y dejando atrás la playa nuestro próximo destino es el Museo del Patio Herreriano o Museo de arte contemporáneo. Siento decir que no soy muy amigo de los museos y menos del arte moderno, pero el este tiene un bonito patio herreriano, donde como curiosidad, encontramos unas inmensas figuras de los Reyes emeritos, delante de una de las puertas. A poca distancia está el Museo de Valladolid, con un impresionante patio que merece la pena ver y fotografiar.

Nuestra próxima parada es la Iglesia de San Benito, para mi, una de las más bonitas de la ciudad. De estilo gótico tardío, fue construida a principios del siglo XVI. Destaca su fachada, diseñada por Rodrigo Gil de Hontañón, construida medio siglo más tarde. Como curiosidad, decir que falta la parte superior de las dos torres. Dentro se encuentra el Monasterio del mismo nombre. Otra cosa importante es que la iglesia se encuentra frente al bonito Mercado del Val, en la plaza de San Benito.

Como es la hora del aperitivo y aprovechando la cantidad de terrazas que hay en esta zona, para los a tomar una cerveza junto al Mercado, antes de continuar ruta ya hacía el restaurante elegido.

Alejado del «mundanal ruido» del centro de la ciudad, se encuentra este pequeñísimo restaurante, que sólo tiene 3 mesas y está regentado por un matrimonio, que en todo momento te aconseja en lo que pedir. «Legarejo», que así se llama el restaurante, a pesar de ser pequeño y de tener también una carta reducida, sorprende por la calidad de sus productos y lo por tener un ambiente relajado e ideal para ir con tu pareja.

Terminada la comida, seguimos la visita turística volviendo hacia la zona centro.

Aquí podéis consultar la ruta completa desde el Museo de Valladolid y hasta la cena

https://goo.gl/maps/QpJtjHsb3Vs

La primera parada la haremos en la Iglesia de Nuestra Señora de la Antigua, una de las más características y bonitas de la ciudad y en la Catedral a pocos metros de allí.

A continuación y después de tomar un cafecito nos encaminamos a uno de los lugares más curiosos que he encontrado en Valladolid, el «Pasaje Gutiérrez».

El pasaje Gutiérrez es una galería comercial cubierta de la ciudad de situado entre las calles Fray Luis de León y Castelar. Este tipo de galerías surgen en Paris como consecuencia de la revolución industrial del siglo XIX. Fueron concebidos como pasadizos que servían de comunicación entre calles concurridas y destinados a ampliar espacio para el comercio. En España el Pasaje Gutiérrez, junto con el Pasaje e Lodares de Albacete y el Pasaje del Ciclón  de Zaragoza, son los 3 únicos ejemplos que quedan de este tipo de galerías (fuente wikipedia).

En el Pasaje encontramos desde tiendas hasta lugares para tomar algo tranquilamente y en un ambiente relajado. Saliendo por la calle Castelar y a escasos 5 minutos caminando, llegamos a la Plaza Mayor, centro neurálgico de la ciudad y más estando en plenas fiestas.

Damos una vuelta por la Plaza ya iluminada que tiene un encanto especial, como toda ciudad con su iluminación nocturna, más aún Valladolid que hace unos años recibió un premio a la mejor iluminación nocturna.

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Bueno y ya nos vamos a disfrutar de una cena en uno de los lugares más reconocidos por las tapas ganador en alguna ocasión del certamen de tapas de Valladolid, «Villa Paramesa».

De ahí y aprovechando el buen tiempo, regresamos caminando al hotel y finalizados nuestra visita relámpago. Al día siguiente regresamos a Madrid en el Alvia con salida a las 12.10 minutos y con llegada a Chamartín a las 13.20.

Ciao Pucela!!!

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La Sartén de Coruña

Ir a Galicia y no comer buen marisco es cometer un pecado de proporciones bíblicas… pero cuando uno es turista y no sabe bien donde meterse, corre el riesgo de pagar un precio desorbitado por una materia prima que quizás no sea «la mejor», por decirlo de una manera suave.

Eso me pasó en mi reciente visita a La Coruña. Quería pegarme un homenaje una de las noches que estaba en la ciudad, pero no tenía una referencia para poder ir a un sitio de ciertas garantías y donde a la hora de pagar no sufriese un pequeño susto.

Por suerte, comiendo en un restaurante al que ya hemos hecho referencia en este blog (Pachinko), uno de sus dueños nos aconsejó 3-4 sitios para poder comer buenos productos del mar, a precio razonable y con garantías… Eso sí, como era de suponer, fuera del «cogollo» turístico que rodea la Plaza de María Pita.

Después de echar un vistazo a los sitios recomendados, nos decantamos por «La Sartén de Coruña».

Cerca de la Plaza de España, para evitar sorpresas lo ideal es reservar, ya que tienen una gran demanda. Marisco y pescado fresco, parte del cual puedes ver en el acuario que tienen en el centro del comedor.

Servicio muy profesional, rápido y dispuesto a asesorar ante cualquier duda en cuanto a lo que elegir.

Carta de vinos muy amplia, con referencias de numerosas denominaciones de origen.

Muy buenos los mejillones en escabeche, casero, por supuesto y destacables tanto las navajas a la plancha como el pulpo a la parrilla, en su pinto y sabroso.

En general, un buen sitio para degustar producto del mar, que no defrauda y a un precio más que normal.

 

Restaurante Pachinko

Hoy hablamos de un restaurante que he conocido en mis vacaciones veraniegas. Está en tierras gallegas, en La Coruña más concretamente y se trata de otro sitio donde se mezclan los sabores asiáticos, combinando toques thai, japoneses y algo de hindúes (por aquello del curry en alguno de sus platos).

Alguno dirá: «este tío está loco, se va a Galicia y se mete en un sitio asiático…», pero es que después de casi 10 días por tierras zamoranas y gallegas, uno se empieza a cansar de tanto pulpo, tapa, etc, y viene bien un cambio de «chip culinario».

En plena zona de tapeo de la capital coruñesa, pasa bastante desapercibido, sin embargo, al entrar encontramos un local agradable, acogedor, con pocas mesas en la zona de la entrada, pero con un segundo piso donde se ubican más. Destaca un pequeño patio exterior en la zona que lleva a los aseos.

 

 

 

Pero lo mejor, como no podía ser de otra forma, esta en la calidad, tanto de la cocina, como de su equipo humano. De este último tengo que destacar a Ángel o Angeliño, como él mismo se hace llamar. Un joven con la sonrisa siempre en la cara y que compagina su trabajo en una entidad bancaria con los quehaceres en la sala de Pachinko. Dispuesto a aconsejarnos durante la comida, además,  al finalmente la misma, se sentó con nosotros para aconsejarnos sitios donde comer en La Coruña y la verdad es que acertó e incluso nos dejó su teléfono de contacto para poder llamarle.

En cuanto a la oferta culinaria, tenemos tres opciones:

  1. Decantarnos por un menú del día que se ofrece de Lunes a Viernes, muy completo y a un precio genial,
  2. Pedir a la carta o
  3. Elegir alguno de los menús degustación que nos ofrecen.

Todo lo que comimos era re calidad e incluso tienen el detalle de darte un pequeño postre gratis.

Todo un acierto, si algún día volvemos por Coruña… repetiremos.

 

 

 

Yakitoro by Chicote

He de reconocer que cuando reservé por primera vez en el local de la calle Reina, dirigido por Chicote, lo hice con un poco de recelo. Temía que al tratarse de un «personaje televisivo», la fama se limitara sólo al nombre del cocinero y no a la calidad de la comida… pero me equivocaba y en 6 meses he visitado el restaurante en dos ocasiones y en las dos con igual resultado: una gran experiencia.

Yakitoro tiene abiertos dos locales en Madrid, el mencionado de la calle Reina, 41, entre la zona de Gran Vía y Chueca y otro en Paseo de la Castellana, 130.

web del restaurante

El yakitori es una brocheta con pollo muy popular en Japón, que se cocina en directo en una parrilla. En Yakitoro, se cocinan brochetas originales, apetitosas y asequibles.

El comedor es un espacio diáfano y luminoso, con las mesas en torno a las parrillas de carbón en las que se ponen al punto las brochetas concebidas por el chef Alberto Chicote. Un detalle muy curioso es que las bebidas se enfrían en unas «piscinas de hielo» que hay en el centro de las mesas, en donde puedes colocar tus botellas de vino o cerveza, mientras comes.

Yakitoro es la combinación del nombre japonés «yakitori» (焼き鳥), brocheta japonesa y de la palabra «toro», el animal español más conocido.

Pequeñas tapas que mezclan la tradición de la cocina japonesa o asiática, con la gastronomía española, a un precio muy competitivo, lo que permita probar gran cantidad de pequeños platos. Destacaría las albóndigas picantes de pollo y tocineta ibérica, los dados de berenjena, el ceviche de zamburiña o las patatas fritas en tempura con salsa de sésamo tostado.

Pero hay muchas más y la carta va cambiando…

Por último, destacable la variedad de cervezas que ofrece, desde madrileñas artesanas, de trigo, japonesas, etc, (El Silo, Cibeles, etc), muchas de ellas en formato de botellas de medio litro o de 0,75 .

Imprescindible reserva y para conseguir mesa puede pasar varios meses si quieres un fin de semana. Se puede reservar a través de su web.

La Tasquería.

Comenzamos una nueva sección dedicada a restaurantes que creo merecen tener una reseña por su interés.

La primera reseña la hago sobre «La Tasquería».

«Tasca + Casquería = La Tasquería. Queremos revivir esta tradición que tanto gusta en Madrid y volver a poner de moda la casquería bien hecha, divertida, diferente…»

Así se define este restaurante así mismo, en su página web.

Página web del restaurante

De la mano del chef Javi Estévez (Hotel VillaMagna de Madrid, El Cenador de Salvador, Tragabuches, El Bohío, etc), podemos decir que es un lugar donde se reinterpreta la casquería. Casquería que se presenta en formato de «tapa».

En la zona del barrio de Salamanca, está a un paso del Wizink Center, o como los cincuentones como yo todavía lo conocemos, el Palacio de los Deportes de Madrid.

Incluso si no os gusta este tipo de comida, merece la pena probar sus invenciones.

Lengua, callos, cabeza de cochinillo… todo tipo de casquería pero en plan de tapeo, de pequeñas raciones, presentadas de forma divertida, original y no «contundentes»

Aunque no seas un apasionado de este tipo de comida, como le ocurre a mi mujer, os gustará este restaurante y la forma de «tratar» la casquería.

El local no es muy grande y conviene reservar, pero resulta acogedor y el servicio es rápido y profesional.

Por otro lado, siempre se muestran dispuestos a aconsejarte en cuanto a cantidades o tipo de platos que puedes pedir y lo más importante, la calidad del producto es muy buena y el precio correcto.

Sin duda, si vas repetirás.

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La Carta

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Oreja y patatas revolconas
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El Comedor.

Por tierras del Jerez.

En este viaje vamos a recorrer las tierras propias del vino de Jerez.
Comenzaremos la ruta en Jerez y pasaremos por Arcos de la Frontera, Puerto Real, Cádiz, para terminar en el Puerto de Santa María. Desde Madrid tenemos varios trenes diarios con destino Jerez, Puerto de Santa María o Cádiz.
Optamos por el Alvia que sale de la estación del Ave de Atocha a las 11.05 horas y en poco menos de 3 horas y media estamos en Jerez. En Jerez podemos pasar unos cuantos días sirviéndonos como punto de partida para realizar nuestras excursiones.
Jerez tiene una magnífica oferta de hoteles de todas las categorías, con lo cual lo mejor es que visitéis esta página alojamientos en Jerez y elijáis de acuerdo a vuestro presupuesto.
Como yo ya no tengo 20 años y me gustan los buenos hoteles… será la edad, he elegido el hotel Sherry Park Jerez, para poder disfrutar de la magnífica piscina que tiene después de hacer las excursiones pertinentes. Soy de la opinión que merece la pena gastarse un poco más, pero disfrutar, aunque sean menos días, a intentar ahorrarnos unos euritos pero encontrarnos con «sorpresas» desagradables. Yo os recomiendo este hotel y el precio es muy bueno en relación calidad-precio. Información hotel
Llegados al hotel, dejamos las maletas y nos vamos a comer. Como es tarde, buscamos un restaurante cercano al hotel y nos decidimos por un… ¡¡¡americano!!!, ¿en Jerez?, ¿comer en un americano?… es lo que tiene viajar con tus hijos adolescentes, ja, ja, ja. El restaurante es nuevo y tiene una muy buena oferta de hamburguesas y las patatas fritas están muy, muy buenas… Restaurante Flanagan (Av. Cruz Roja, 10-12).
Terminada la comida y de vuelta al hotel, dedicamos la tarde a darnos unos bañitos en la piscina y tomar un poco el sol.


Con la caída de la tarde y aprovechando que el calor afloja comenzamos a «patear» la ciudad hasta la hora de cenar. Saliendo por la puerta principal del Hotel y siguiendo a nuestra derecha por la Av. Alvalde Alvaro Domecq y después por la calle Sevilla, llegamos hasta la plaza Mamelón, considerada una de las plazas más elegantes de la ciudad, sirve de conexión entre el centro histórico y comercial de la ciudad.

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Plaza Mamelón (fuente wikipedia)
Siguiendo la calle Sevilla a mano derecha podemos ver el Palacio Domecq, el Convento de Santo Domingo y los Claustros de Santo Domingo.
Continuamos por la calle Larga y luego por calle Lancería, hasta llegar a la Plaza del Arenal. Aquí hay multitud de terrazas para sentarnos a tomar un refrigerio, entre otras os puedo recomendar La Antigua Cruz Blanca, con buena cerveza de barril y buenas tapas y raciones. En la misma plaza tenemos la oficina de turismo y el Palacio del Virrey Laserna. Detrás de la plaza y subiendo por la calle San Miguel, desembocamos en la plaza de San Miguel, donde se ubica la Iglesia gótica de San Miguel, declarada monumento histórico-artístico y que, sin duda, hay que ver.


Hora de cenar… y esto, señores, es sagrado. Vamos a un clásico de Jerez, volviendo a la Plaza del Arenal y cogiendo la calle Pescadería Vieja, tenemos el Bar Juanito. Situado en una pequeña calle peatonal, este restaurante clásico de Jerez cuenta con una pequeña terraza para poder cenar ideal para las noches estivales. Os recomiendo el picoteo para poder probar de todo, con la ventaja de que en la mayoría de los platos, es posible pedir medias raciones. Las patatas aliñadas, las mollejas o las albóndigas al «oloroso», absolutamente recomendables. Todo sobre bar Juanito.
Trás la cena… hora de descansar y recuperar fuerzas hasta la mañana siguiente en la que seguiremos y terminaremos de conocer la ciudad a fondo.
Lo primero, es lo primero y un buen desayuno es fundamental. No soy de desayuno en hotel, a no ser que me venga incluido en el precio, claro, porque considero que a mi, no me merece la pena pagar el precio que cobran los hoteles por tomar un zumo, café y una tostada. Por eso y teniendo en cuenta que cerca del hotel no faltan los bares que ofrecen una buena oferta de desayunos, buscamos uno y rápido a escasos 5 minutos, en la calle Sevilla, os recomiendo El Picotea, donde por un zumo de naranja, café y unas tostadas con aceite y tomate, cobran menos de 3€ y con un servicio rápido y muy amable en terraza.
Reanudamos marcha siguiendo por la calle Sevilla y la calle Larga, hasta la Plaza del Arenal, haciendo el camino de ayer. A espaldas de la oficina de turismo llegamos al Alcazar, monumento imprescindible y que merece una visita para verlo con calma, pasear por sus patios, subir a las torres y admirar las vistas y subir a la Cámara oscura, situada dentro y que resulta muy curiosa, ya que a través de un sistema de espejos permite ver en tiempo real lo que está pasando en las calles de la ciudad.


Saliendo del Alcazar, podemos visitar alguna de las bodegas que se encuentran a escasos metros , para a continuación, visitar la Catedral, situada en la Plaza de la Encarnación, otra de las visitas indispensables en Jerez.
Aprovechamos para picar algo en algunos de los bares o restaurantes que están cercanos a la Catedral.
Cerca están la Iglesia de San Lucas, a la que podemos llegar por la calle Plaza de Belén. De ahí y enfilando la calle Cabezas, llegamos a la Plaza del Mercado, donde está ubicada la Iglesia de San Mateo y el Palacio de Riquelme.
Subimos ahora por la calle Justicia, hasta llegar a la calle San Juan, donde torcemos a la izquierda hasta encontrarnos con la Plaza de Santiago y la Iglesia de Santiago.
Desde aquí volvemos al hotel a darnos un bañito, tomar una cervecita fresca, a ser posible Mahou… con todos mis respetos a los andaluces y su Cruzcampo.
Antes de cenar caminamos de nuevo hasta la Plaza del Arenal para coger la calle Caballeros hasta la Plaza de la Cruz Vieja y ahora por la calle Ramón de Cala encontramos el monumento a una jerezana de postín, «La Faraona», Lola Flores.

La foto junta a la estatua es casi una obligación, como la que te haces en Oviedo junto a la de Woody Allen, una de esas fotos que todos los «turistones» nos hacemos y eso que a mi no me gusta el flamenco…

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Monumento a Lola Flores.

En esta Plaza os recomiendo uno de los sitios más interesantes, acogedores y sobre todo, lo más importante, con gran calidad y variedad de tapas. Es un pequeño local decorado con fotos de «la faraona», música acorde con el ambiente y su nombre… «Atuvera» en honor a una de las coplas de la gran Lola…

Y con esto y un bizcocho ….damos por finalizada nuestra visita a Jerez, hemos visitado lo más importante de la ciudad.

A la mañana siguiente nos vamos de excursión a la cercana Arcos de la Frontera. Como no hay estación de tren en Arcos, no tenemos más remedio que llegar en bus. Desde Jerez hay distintos horarios y nosotros decidimos tomar el de las 10.30 horas, con llegada a Arcos a las 11.10 horas. Bus Jerez-Arcos

Arcos de la Frontera es uno de los pueblos blancos de la sierra gaditana que es imprescindible conocer. Se encuentra situado en la cima de un cerro, en la margen derecha del rio Guadalete. Conjunto Histórico Artístico, es la puerta de entrada a la Ruta de los Pueblos Blancos. Llegados a la estación provistos de nuestro plano de la localidad, solicitado previamente por correo a la oficina de turismo, no tenemos más que seguir la ruta propuesta en la que veremos todos los monumentos y rincones de Arcos.

Plano Turístico

Aquí dejamos que cada cual, con ayuda del plano, recorra tranquilamente las calles de este pueblo, lleno de blancas calles y muchas cuestas, disfrutando de los numerosos monumentos, miradores y rincones.

Pero entre las cosas que no se pueden dejar de visitar están la Plaza del Cabildo, donde se sitúa la Iglesia de Santa María, el Castillo, el Palacio del Conde del Aguila, el Ayuntamiento y el Balcón de Arcos.

Podemos ver el pueblo tranquilamente en una mañana y bien comer allí o volver en alguno de los autobuses que nos dejan en Jerez para comer allí. Nosotros optamos por coger el que sale de Arcos a las 14.00 horas, llegando a Jerez a las 14.40 horas.

Al día siguiente, después de desayunar vamos a nuestro siguiente destino: El Puerto de Santa María. Para ello utilizaremos un tren de cercanías que en menos de 10 minutos nos deja en el Puerto.  Hay un tren cada hora aproximadamente. Horarios Renfe

Saliendo de la estación encontramos ya el primer monumento interesante. Antes de cruzar la avenida y a la derecha según salimos de Renfe, vemos el Monasterio de la Victoria, donado por los Duques de Medinaceli y que data de 1504. Volviendo a la Plaza de la Estación y cogiendo la calle Estación llegamos al Parque de la Victoria con la Ermita de los Caminantes.

A nuestra izquierda y tomando ahora la calle Virgen de los Milagros, hacemos una primera parada para visitar el Hotel Duque de Medinaceli. Es un hotel cinco estrellas al que merece la pena entrar, sólo para contemplar su precioso patio interior con fuente y la terraza-jardín donde se sitúa la piscina y que es un auténtico remanso de paz. Siguiendo adelante por esa calle, pararemos ahora en otro hotel, en este caso un 4 estrellas y que es el que hemos elegido para hacer noche en la ciudad, el hotel Monasterio de San Miguel. Es un hotel de estilo tradicional, ubicado en un monasterio reformado del siglo XVIII, está muy céntrico a 3 minutos a pie del Ayuntamiento y del Parque Calderón y a 7 minutos de la estación de tren. Aunque no vayáis a alojaros en él, merece la pena ver el edificio y entrar a ver sus bonitos pasillos y patios, no decepciona y es una buena opción si buscáis un alojamiento tranquilo, con encanto, aunque, eso si, no barato. Siguiendo la calle Virgen de los Milagros, llegamos a la Plaza de Isaac Peral, donde está el Ayuntamiento. Girando a la izquierda por Javier Burgos, desembocamos en el Parque Calderon, a orillas del rio Guadalete y donde comienza la Ribera del Marisco donde podremos encontrar una gran oferta de restaurantes especializados en este tipo de comida. Siguiendo Ribera adelante llegaremos a la Plaza de las Galeras Reales, donde está la Fuente de las Galeras del año 1735 y obra de Bartolomé Mendiola, que abastecía de agua a la población, barcos y otras ciudades vecinas.

Continuamos camino por la Av. Micaela Aramburu para ver la Antigua Lonja, del S. XVIII y conocida como «el Resbaladero».

Subiendo ahora por el Pasaje del Castillo, llegaremos a, seguramente el monumento más importante de la ciudad, junto con la Basílica Menor, el Castillo de San Marcos, una iglesia-fortaleza del S. XIII, edificada por Alfonso X ,»el sabio», sobre restos de una antigua mezquita árabe. La fortaleza exteriormente es impresionante y se encuentra perfectamente conservada. Pero también merece la pena hacer una visita guiada para ver su interior y conocer los distintos usos históricos que ha tenido. Os recomiendo, la visita que se hace a última hora de la tarde, ya con la iluminación del castillo encendida, ya que resulta mucho más bonita.

Terminada la visita guiada, que dura poco menos de hora y media, seguimos por la calle Federico Rubio, hasta llegar a la calle Santa Lucía, aquí torcemos a la izquierda y seguimos por ella hasta llegar a la Plaza de Toros, inaugurada en 1880.

Volviendo por la calle Santa Lucía, a unos 5 minutos caminando llegamos a la Basílica Menor de Nuestra Sra. de los Milagros. Tiene una mezcla de estilos gótico, barroco y neoclásico y es de finales del S. XV, reedificada en el S. XVII. Con su visita, damos por cerrado nuestro primer día en el Puerto, en el que hemos visitado todos los principales monumentos.

Nuestro siguiente día lo vamos a pasar visitando dos de las playas de la localidad. Comenzamos por la Playa de la Puntilla. Para llegar a ella, bajamos por la Ribera del Marisco y después por la continuación de ésta, la Avenida de Bajamar. Es un agradable paseo de una media hora en el cual pasaremos por la estación marítima de donde salen los barcos hacía Cádiz y después por el Club Naútico. Al final de la Avenida comienza el paseo marítimo de la Puntilla y por tanto, la playa. Hay también un bus que lleva desde el centro a la playa.

Siguiente parada: Playa de Valdelagrana. Para acceder a ella, contamos con dos opciones, el bus o con el cercanías de Renfe, que en 5 minutos nos deja en la estación de Valdelagrana, para desde allí ir caminando a la playa a la que llegamos en unos 15 minutos. La playa es inmensa y cuenta con toda clase de servicios. Tranquila y familiar es ideal para ir con niños.

Con esto, podemos dar por finalizada la visita a el Puerto de Santa María.

El día siguiente lo dedicaremos a visitar Cádiz capital. Para llegar a Cádiz desde el Puerto de Santa María, volvemos a coger el cercanías de Renfe y en 35 minutos podemos estar en Cádiz, hay un tren cada hora. Horarios Renfe a Cádiz

En Cádiz pasaremos todo el día para visitar la ciudad a conciencia. En este caso no voy a detallar un itinerario concreto. En la oficina de turismo de Cádiz, han diseñado 4 rutas distintas para conocer la ciudad. Disponen de un plano en el cual, con cuatro colores distintos, explican esas cuatro rutas distintas. Lo curioso es que mientras vas caminando por las calles gaditanas, esas mismas rutas están pintadas en las aceras, para poder seguirlas fácilmente, todo un acierto. Plano rutas por Cádiz capital

Volvemos por la tarde en el cercanías al Puerto de Santa María y para cenar la última noche os recomiendo dos opciones, la primera es camino de la playa de la Puntilla, en la Av. de la Bajamar y a orillas del río, el Restaurante Piriñaca, con una terraza muy tranquila con vistas al Guadalete. Otra opción es en la misma avenida, pero mucho más cerca del centro es el restaurante Bespoke, un sitio super original, con un servicio muy atento y unas raciones muy buenas. Muy recomendable.

De vuelta a Madrid, volvemos en el Alvia desde el Puerto de Santa María y con llegada a la estación de Ave de Atocha, en unas 4 horas.

Enlaces de interés:

Hotel Monasterio San Miguel

Hotel Sherry Park Jerez

Información turística de Cádiz

Información de Jerez

Información Puerto Santa María

Información de Arcos de la Frontera

 

 

 

Vitoria, Salvatierra y Laguardia. Rioja Alavesa.

Esta escapada la considero ideal para unos 3-4 días, es decir, una Semana Santa o un puente de esos «typical spanish» .

Itinerario de la ruta

En ese tiempo podemos conocer más que de sobra la capital, Vitoria-Gasteiz y dos localidades muy cercanas y de indudable atractivo, como son Laguardia y Salvatierra-Agurain.

Como siempre nos ponemos en marcha en nuestro tren, en este caso un Alvia con salida desde la estación de Madrid-Chamartin a las 8.00 horas y llegada a la capital vasca a las 11.49 horas. Aunque a diario hay múltiples conexiones desde Madrid tanto en Alvia, como en trenes de media distancia o incluso con transbordo en Valladolid. Información trenes

Llegados a Vitoria y una vez hecho el check-in en el hotel y dejadas las maletas, comenzamos a pasear por Vitoria. Para dormir elegimos el NH Canciller de Ayala, perfecto por su ubicación, a un paso del centro y con vistas al parque de la Florida.

Comenzamos caminando por el Paseo de la Senda, a la espalda del hotel, para ello salimos a la derecha y la primera a la izquierda es el Paseo. Rápido encontramos el Palacio de Zulueta y unos minutos después, en la calle Fray Francisco de Vitoria podemos ver el Museo de Bellas Artes, el Palacio de Ajuria y el Museo de Armas.

Continuamos esa calle todo recto, hasta llegar al cruce con la calle Cervantes, donde torcemos a la izquierda para ver el Estadio de Mendizorrotza, donde juega el C.D. Alaves.

 

 

 

Saliendo del estadio por la calle San Prudencio, llegamos a la escultura a San Prudencio y un poco más adelante, siguiendo rectos, podemos ver la bella Basílica de San Prudencio.

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Basílica de San Prudencio

De aquí volvemos con destino al Parque de la Florida, siguiendo a la inversa el camino que hemos traído. Es un pequeño parque muy agradable con buen tiempo para dar un paseo, montar en bici o sentarse a charlar y tomar algo en alguna de sus terrazas. Cuenta con varios ejemplares interesantes de árboles, un quiosco de música y un estanque.

En el mismo parque está situada la Parroquia de María Inmaculada de Vitoria, conocida como la Catedral Nueva, construida en en S.XX y el Parlamento Vasco.

Saliendo por la calle El Prado, llegamos a la Plaza de la Virgen Blanca, principal lugar de encuentro para los vitorianos y situada entre el Casco Viejo y el Ensanche. Podemos comer en cualquiera de los bares y restaurantes de la plaza o en la cercana plaza de España. Realizado el tentempié, continuamos el itinerario atravesando la plaza hasta la Iglesia de San Miguel Arcángel y el Palacio de Villa Suso. 

 

 

Subimos la calle Las Escuelas y al final de la misma llegamos a Catedral Vieja, la Catedral Gótica de Santa María. Os aconsejo hacer esta visita, reservando previamente en la página web, ya que son pocas las plazas para realizarla y merece la pena, pues podemos conocer el proceso de construcción de la catedral, los problemas que la han aquejado desde hace siglos, así como las investigaciones que se están haciendo. En el itinerario podemos visitar el edificio entero, desde la cimentación, pasando por los diferentes niveles. También se recorre la Ronda exterior de la Muralla y el Triforio. Información visitas

 

 

Terminada la visita guiada por la Catedral, se puede dar una vuelta por los alrededores para ver algunos monumentos como la Torre de los Hurtado de Anda, el edificio del restaurante «El Portalón» o la placa conmemorativa del Juramento de los Fueros.

Bajando por la calle Zapatería, llegamos otra vez a la plaza de la Virgen Blanca, seguimos por la calle El Prado y después por la calle Magdalena podemos ver una Sequoia gigante.

Desde ahí y volviendo por la calle Magdalena, torcemos a la izquierda por Vicente Goicoechea y después a la derecha por la Plaza de la Provincia, luego continuamos recto por Cantón de San Roque. Continuamos por ella y al llegar a la calle Correría (la tercera que cruza), torcemos a la izquierda y seguimos por ella hasta Fray Zacarías Martínez, hasta llegar al Palacio Escoriaza-Esquivel y la Muralla Medieval. Desde la puerta del Palacio, buscamos la calle Cantón de Santa Ana y casi al final de la misma tenemos el Museo Bibat, fusión del Museo de Arqueología y el de naipes Heraclio Fournier.

 

 

Acaba nuestro periplo por la capital, en el cual hemos visto prácticamente todo lo interesante de Vitoria. Este circuito puede hacerse perfectamente en día y medio o dos días. lo que si es aconsejable es conocer los numerosos sitios donde disfrutar de los «pintxos» de la zona, acompañándolos de unos buenos vinos.

A continuación os dejo una pequeña lista de bares y restaurantes que visitamos y que, desde mi punto de vista, son más que recomendables:

  • Restaurante PerretxiCo(mejor barra pintxos 2011) para más info
  • Asador Sagartoki (tortilla de patatas) para más info
  • Tximiso Taberna (picoteo de alta calidad) para más info
  • Restaurante The Bost (tapas para llevar, tienda y restaurante) para más info
  • Cafeteria Kupula (buenos desayunos); Calle Gaztelako Atea, 4

Para más información gastronómica podéis visitar esta página Guía gastronómica de Vitoria

Próxima parada: Laguardia.

Plano turístico

Considerado como uno de los pueblos más bonitos de España según la «guía de los pueblos más bonitos de España 2017», Laguardia está a una hora escasa de distancia desde Vitoria, en bus, en la línea Vitoria-Logroño. si cogemos el bus que sale de Vitoria sobre las  10.15 horas llegamos a Laguardia a eso de las 11.11 horas, con todo el día por delante para pasear y visitar todos los lugares importantes.

Entrando por la Puerta de Carnicerías o Puerta Nueva, del S.XV, enseguida podemos ver el Ayuntamiento y su Reloj de carrillónTomando la calle Mayor a la derecha, a ambos lados de la calle encontramos diversas casas y escudos históricos y al final de la misma la Iglesia de Santa María de los Reyes y la Torre Abacial.

 

Siguiendo desde la Torre por la calle Páganos, vemos diversas casa palaciegas hasta llegar a la Puerta de Mercadal y el estanque celtibérico. De vuelta ahora por los Extramuros de la Villa pasamos por la Torre Fortaleza y la Puerta de Santa Engracia hasta llegar al  Paseo del Collado, al final del cual tenemos el monumento a Samaniego y un bonito parque con kiosko de música.

 

Si vais con niños, este parque es ideal, ya que aparte de las bonitas vistas de los viñedos y la sierra, tiene columpios para jugar con los peques. Además de la terraza del hotel Castillo el Collado, perfecta para tomarse algo al aire libre con el buen tiempo.

Si pensáis en hacer noche en Laguardia yo os recomiendo este hotel, aunque sólo tiene tres estrellas, es un lugar ideal para escapadas románticas, con sólo 10 habitaciones temáticas y todas las comodidades, tiene su propia capilla y un restaurante muy recomendable Info sobre el hotel y reservas

También es obligada la visita a alguna de las bodegas de la localidad y las cuevas subterráneas donde se ubican.

Segunda parada: Salvatierra-Agurain

Después de un par de días en Vitoría, otro en Laguardia y unos kilitos más «por culpa» de los pintxos y potes, nuestro siguiente destino será Salvatierra.

Para llegar a este pequeño, pero bonito pueblo, cogemos un Regional express de Renfe y en 15 minutos llegamos a nuestro destino. Para aprovechar bien y poder volver en el mismo día salimos de la estación de Vitoria en el tren de las 9.52 horas con llegada a Salvatierra a las 10.07 horas.

La primera parada la hacemos en la Plaza Mayor donde destacan los soportales de la misma y la Iglesia de San Juan Bautista

 

Caminando por detrás de la plaza, llegamos hasta el Convento de las clarisas donde podemos comprar dulces típicos (pestiños, chocolate relleno de naranja, etc).

Continuando camino nos dirigimos al final del pueblo donde está situada la Iglesia de Santa María, con un pequeño y bonito parquecillo exterior. Al otro lado de la iglesia vemos la Casa de los Begoña, construida a finales del S. XVI, principios del S. XVII.

 

Seguimos la calle de vuelta a la Plaza Mayor donde podemos, o bien, tomar algo fresco o si ya se nos ha hecho la hora, buscar algún restaurante para comer hasta que volvamos a Vitoria en el tren de las 17.36 horas y llegada a las 17.51 horas.

Al día siguiente volvemos a Madrid, yo opté por coger el Alvia con salida a las 10.33 horas y llegada a Madrid a las 14.28 horas, aunque existen otros horarios

Voy camino Soria…

Empezamos nuestra andanza proponiendo un viaje de fin de semana a bordo del tren turístico de Renfe «Campos de Castilla», que funciona entre los meses de Mayo a Noviembre y recorre tierras sorianas, saliendo desde Madrid, en homenaje al poeta Antonio Machado y nos da a conocer parte de su vida y de su obra. para más información de trenes.

El sábado a las 8.10 horas el tren sale desde la estación madrileña de Chamartín con destino Soria. Tiene parada en Guadalajara y Sigüenza y como parte del paquete incluye animación a bordo por parte de un grupo de actores que amenizan el viaje. Si no queremos contratar el tren turístico, siempre es posible ir por nuestra cuenta siguiendo el itinerario que aquí escribiremos y simplemente sacando los billetes normales de tren Madrid-Soria-Madrid.

El tren llega a Soria a las 11.20 horas y en la misma estación se ofrece una degustación de productos sorianos, vino de Ribera de Duero, agua mineral de la zona y los torreznos sorianos. Terminada ésta, a las 11.40 horas, un bus nos traslada a nuestra primera parada, los Arcos de San Juan de Duero y la Ermita de San Saturio, dos de las joyas de la capital soriana y que sin duda hay que visitar.

Terminada la visita el bus nos traslada a nuestros hoteles, yo particularmante os recomiendo el Parador Antonio Machado, reformado hace pocos años y estratégicamente situado en un cerro de la capital, en el Parque del Castillo y con magníficas vistas del Duero. toda la info del parador

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Vistas desde una habitación del Parador

Como ya el hambre aprieta y no queríamos «bajar» otra vez al centro y buscar sitio donde comer, nos decidimos por el restaurante «Marmitia» del Parador, siempre una buena opción. Trás la comida y el pertinente café en la terraza, por la tarde comenzamos la ruta por el Parque del Castillo donde encontramos restos del Castillo de Soria y que resulta un agradable paseo hacía el centro de la ciudad, mientras se contemplan bonitas vistas. Bajando por Fortún López, en apenas 10 minutos llegamos hasta el Paseo de Santiago, donde está la bonita Iglesia de Nuestra Sra. del Espino, el «olmo de Machado» y la tumba de Leonor, el amor de Machado, sin duda el sitio merece unas fotos.

Bajando por San Martín de la Cuesta y girando a la izquierda en la calle Tintorería, desembocamos en el pequeño Parque de Santa Clara, donde se encuentra el Convento de Santa Clara y una parte de las murallas. Retomando nuestros pasos y llegando de nuevo a la calle Tintorería, torcemos a la izquierda por Caballeros hasta llegar a la Plaza del Olivo, en la que podemos ver la Iglesia de San Juan de Rabanera, una de las joyas románicas de la provincia, la Casona de los Salvadores, el edificio del Antiguo Banco de España, el Palacio de la Diputación y sus Estatuas y el Palacio del Marqués de Alcántara.

Atravesando la Plaza por la calle San Esteban, llegamos a la Plaza de San Clemente, con edificios como el Palacio de los Rios y Salcedo, el del Vizconde de Deza, el de Diego de Solier y el de los Castejones.

Si continuamos en línea recta por la calle Aduana Vieja, encontramos otra parte de las murallas y la Iglesia de Santo Domingo. Desde la puerta de la iglesia tomamos la calle Estudios hasta llegar a la calle Montenegro, donde giramos a la izquierda donde está situado uno de los edificios más importantes de Soria el Palacio de los Condes de Gómara. Saliendo por la calle Del Común, llegamos al centro social y neurálgico de la ciudad la Plaza Mayor, con La Casa del Común y el Arco del Cuerno, el Palacio de la Audiencia , la Iglesia de Nuestra Sra. la Mayor, el rincón y la estatua de Leonor, la Casa de los Doce Linajes, sede del Ayuntamiento, la Torre de Doña Urraca y la Fuente de los Leones.

En la Plaza Mayor encontramos numerosos bares y restaurantes con buenas terrazas donde poder tapear algo en las calurosas noches veraniegas y así lo hicimos. Trás la agradable cena, volvimos al Parador atravesando el Parque del Castillo, dispuestos a descansar y disfrutar de la tranquilidad del lugar… Mañana será otro día.

El Domingo nos vamos de excursión a la Laguna Negra y de vuelta, pasando por Vinuesa, visitaremos el yacimiento de Numancia.

A las , 8.50 horas, el bus nos recoge en el hotel y nos ponemos en ruta en el espacio natural protegido de La Laguna Negra. También es posible acceder en vehículo particular o taxi, hasta una zona donde hay que dejar el coche e iniciar el recorrido a pie. Cosa que es de agradecer porque el sendero hasta llegar a la propia Laguna, es todo un placer para los sentidos. Eso sí, se recomienda ir con calzado y ropa cómoda y en meses que no sean de verano, llevar algo de abrigo, por si acaso. Si alguien no conoce esta Laguna de origen glaciar, que no deje de visitarla, yo he estado dos veces, la primera en invierno y la vi nevada y ésta en Septiembre, con buen tiempo, espectacular en los dos casos.

De vuelta de esta agradable excursión, pasamos por el bonito pueblo de Vinuesa, camino de Numancia. Aquí, quien quiera pude aprovechar la media hora de parada para sentarse a tomar un café o bien dar una vuelta por el pueblo, lo que yo recomiendo porque es un pequeño pero bonito pueblo, por el cual merece la pena dar una vuelta.

Seguimos nuestro periplo hasta el yacimiento de Numancia, donde podemos contemplar los restos de lo que fue la antigua ciudad celtíbera famosa por sufrir y resistir el asedio de las tropas romanas y situada en el Cerro de la Muela, en Garray a 7 Kms. de Soria capital. Las excavaciones arqueológicas visitables nos descubren dos ciudades: la más antigua celtibérica y sobre esta, otra de época romana. Información Numancia.

La visita nos lleva en torno a una hora y media y terminada volvemos a Soria a comer y donde tendremos tiempo libre para ver lo que nos queda de la ciudad hasta la hora de regreso del tren. Vamos a buscar sitio para comer en el Parque de la Alameda de Cervantes, conocido como «La Dehesa», allí encontramos varios bares y restaurantes para comer al aire libre. Nosotros elegimos «La Taberna del Kiosko» para comer a base de raciones y tapas a un precio razonable y dentro del mismo parque en un local agradable y con la posibilidad de comer en terraza exterior o dentro con aire acondicionado. Información del Rte.

Terminada la comida nos dirigimos por el Paseo del Espolón hasta la Ermita de la Soledad, seguimos en línea recta por la calle Marqués de Vadillo y Zapatería, hasta encontrarnos a nuestra izquierda con la Iglesia y el Convento del Carmen.

Seguimos adelante por la calle Real, hasta llegar a la Plaza de San Pedro donde tomamos la primera a la izquierda y luego la siguiente a la derecha, nos encontramos con la Concatedral de San Pedro.

Volviendo exactamente por el camino que hemos traido, llegamos de nuevo al Parque de la Alameda. Tomamos un café en una de las terrazas contemplando a las ardillas que corren por el parque y después veremos la Iglesia de San Francisco y el Rincón de Becquer. Se encuentra en una de las salidas laterales de la Alameda y se trata de un bello rinconcito con restos del antiguo Convento y un pequeño parque muy agradable, donde esperamos la llegada del bus que nos llevará a la estación.

A las 19.06 horas sale nuestro tren que en unas 3 horas llegará a Chamartín…

¡¡¡Fin de nuestro primer viaje!!!

Enlaces de interes:

Mapa de Soria capital

Información turística de la Provincia

Información turística

Mapa de la ruta